08 diciembre, 2007

Decisiones. El difícil arte del "Hacerse Cargo"

Ayer filosofábamos con un amigo sobre la vida y cómo transitarla. Él pone el énfasis en el destino y yo en la decisión.
Es verdad que hay cosas que no están en nuestras manos, pero también es cierto que hay montones de cosas que sí lo están. Quizás sea el tiempo de terapia que llevo o simplemente formas de sentir, pero se me hace tediosa la idea de que la vida sea una concatenación de sucesos en los que tenemos poca o casi ninguna intervención.
En lo personal, yo creo (y siento) que cada quien es dueño de su vida en tanto esté consiente de su propio deseo y trabaje en conseguirlo, el "cómo" uno salga de ese proceso es parte de eso que llaman "destino".

Detectar el deseo en uno mismo; limpiarlo de deseos ajenos; trazar una estrategia; tomar las decisiones que nos hagan caminar en dirección al objetivo; renunciar (aunque duela) a los otros caminos; y sostener el paso, es -a mi entender- una de las posibles formas, de hacernos cargo de nuestra propia vida.



O te haces cargo de tu vida y haces con ella lo que puedas, o dejás que se encargue otro a su manera y no te quejás.
Parece tan sencillo...

14 comentarios:

Mariolo dijo...

Pocas veces un título resume tanto.
¿El destino?, si, puede ser.
Pero no se construye solo. Al destino, o a la obra de Dios (depende de tu creencia o no, no importa, el caso es igual) hay que ayudarlos.
Los deseos de uno son los primordiales, sn los que hayque tener en cuenta. Luego (y aqui difiero un poco) creo que no está mal ver los otros deseos; si encausan en nuestro camino, genial. Si lo rosan o pisan apenas, a veces se logra ensanchar ese camino y ambos caben en el mismo, caminan juntos y todo bien.
Peeerooo (y aquí si le doy toda la razón), no dejar que esos otros se apoderen por completo del camino que ya teníamos trazado.

Parece sencillo, si .......parece

Charruita dijo...

Te leo y es como si escuchara a mi ex pareja hablar del tema.
Lastima que a veces, nosotros pagamos el pato de las decisiones de vida ajenas no?

Claro, la decisión nuestra debe ser cambiar los sentimientos respecto a lo que hagan los demás y nos dañe.

A mi me gustaría mucho que me dieran una clase en ese tema, porque aún se ve que debo la materia en la universidad de la vida. Sorry, pero tu post contribuyó a la basurita que justamente hoy se me acumuló en los ojos.

Don Atealgo dijo...

Que tema....

Hay una mezcla de dos temas, el "hacerse cargo" (decisiones propias)y el tema del destino o si se quiere el desarrollo de los acontecimientos posteriores a esas decisiones tomadas.

Vos decís:

"Es verdad que hay cosas que no están en nuestras manos, pero también es cierto que hay montones de cosas que sí lo están."

Y sí, es totalmente correcto.

"Quizás sea el tiempo de terapia que llevo o simplemente formas de sentir, pero se me hace tediosa la idea de que la vida sea una concatenación de sucesos en los que tenemos poca o casi ninguna intervención."

También comparto, nosotros tenemos intervención en muchas de las cosas que forman nuestra vida, en algunas de ellas somos TOTALMENTE determinantes y en otras solo influimos con mayor o menor fuerza....

Comparto lo dicho por Mariolo en el sentido de que hay interacción entre nuestros deseos y los de terceros. Vivimos en una sociedad, interactuamos y nos influimos, para bien o para mal.

Y lo que dice Charruíta también es cierto, las decisiones de otros también nos afectan, y lo que podemos hacer en caso de que nos afecten negativamente es actuar en consecuencia, minimizando daños, aprendiendo, etc...

Si me permitís, paso el reclame de un post que hice recientemente sobre temas vinculados a esta temática:

"Paradoja de la predestinación vs. libre albedrío?" del jueves 22 de noviembre de 2007

:)

manolito dijo...

el tema de los deseos siempre se me escapa de las manos.
reconozco mis deseos y los quiero hacer reales pero muchas veces se quedan en eso.deseos sin cumplir..
q la felicidad es mayor si realizamos nuestros deseos?.probablemente sí.
pero,a veces es mejor no conocer otro camino q el marcado.o no.o q se yo.
de verdad te gustaría conocer otro camino y recorrerlo siendo consciente de q estás haciendo daño?.
lo ves.me estoy liando.
un beso grande.

Pagana dijo...

Mariolo,
Colgarse del deseo ajeno es una práctica de autoboicot bastante usada. Una cosa es ver, otra cosa hacerlos propios. Pare sencillo pero...

Charros,
Es parte de la apuesta. Pero estaría sano pensar (y sentir) que el otro hace las cosas por su propia satisfacción y no por hacernos un favor...
Que la basurita en el ojo, sirva para empezar un proceso de limpieza, corazón. Vamo'arriba!

Don Ate,
Ahí es cuando defiendo el egoísmo a capa y espada. Todo bien con vivir en sociedad y que los deseos de los demás influyan, pero ante todo, debería estar nuestro propio deseo. Quién mejor que nosotros mismos para saber lo que queremos? Igual toy escribiendo un ejemplo práctico.

Manu,
El daño más grande nos lo hacemos a nosotros mismos si no escuchamos esa vocesita que está dentro de la cabeza y que retumba en el medio del pecho que indica, sin claramente a donde queremos ir.


Abrazo!

Bichicome dijo...

Yo creo en las decisiones.. salvo por los deja vus que me hacen pensar que en vidas pasadas siempre tome las mismas, por lo cual estariamos hablando de destino.

Don Atealgo dijo...

Creo que no me interpretaste bien o no me supe explicar.

Vos decís:

"Don Ate,
Ahí es cuando defiendo el egoísmo a capa y espada. Todo bien con vivir en sociedad y que los deseos de los demás influyan, pero ante todo, debería estar nuestro propio deseo. Quién mejor que nosotros mismos para saber lo que queremos? Igual toy escribiendo un ejemplo práctico."

Y yo nunca dije que nuestro deseo no deba estar en primer lugar.

Yo me refería al camino que puedan tomar los acontecimientos una vez que nos hacemos cargo de nuestro propio deseso. Ese camino ya no está totalmente condicionado únicamente a nuestro deseo, sino a cantidad de factores, entre ellos, los deseos ajenos.

Se entiende?

Ejemplo, tu deseo es crear un vínculo con alguien y realizás lo que está a tu alcance para alcanzar esa meta, condicionada por tu deseo, pero... eso no asegura obtener lo que uno desea... porque en el camino influyen los deseos de los demás.

A eso me refería con lo expresado anteriormente y creo que Mariolo, si no interpreté mal, apunta a lo mismo.

O sea... identificar nuestro deseo y procurar llevarlo adelante está bien, es correcto.

Pero eso por sí solo no garantiza los resultados, ya que se comienza a interactuar con los deseos (o no) de terceros.

No se si se entiende.

Saludos

:)

Pagana dijo...

Entonces en qué quedamos, Bichi? :)
Dejamos ser sin ponerle ganas o laburamos y confiamos en que nos va a ir bien?

Sí, se entiende. Habría que estar prevenido de no llegar a usarlo como excusa para no hacer el máximo esfuerzo. Pero es verdad y quizás eso sea parte del destino.

Mariolo dijo...

¿Se entendió?
Mi deseo va promero, prioridad suprema. Pero yo me voy a chocar, encontrar con muchos otros deseos, y algunos de esos, seguramente, a daran camaninado en mi mismo rumbo.

Vamo Arriba, che

El Chino dijo...

Llego un poco tarde, pero me dieron ganas de decir algo.
Siempre que se habla del destino, lo relaciono con los mitos y la religión; una forma de darle sentido a lo que no se entiende.
Sin querer ofender a nadie, el "destino" puede ser la cobardía de no asumir que la responsabilidad última de nuestra vida, es nuestra. Sin perjuicio de lo que se viene discutiendo sobre la injerencia de los otros en nuestro camino.

Walter Hego dijo...

Chino: Depende del concepto que se tenga de "destino", claro.

El mío no tiene nada, pero nada que ver con la superstición de creer en un ente supremo que tiene escrito, en un gigantesco libro, hasta el más ínfimo detalle de la existencia de cada uno de los seres vivos, ni ninguna paparrucha similar.

No, nada que ver con semejante cosa. Mi idea del destino la expliqué en un comentario a la entrada de Paga que sigue a ésta en la que estamos comentando ahora.

Al creer en el destino puede llamársele "cobardía", como hiciste vos. Pero, para mí, es simplemente realismo y ver las cosas como son.

El "asumir que la responsabilidad última de nuestra vida, es nuestra", y el libre albedrío y otras cosas por el estilo suenan muy lindas y muy nobles y muy heroicas. Sin embargo, en mi opinión y con todo respeto, no son más que ilusiones y anteojeras (o peor: ojos totalmente vendados).

No sé cuál de ambas filosofías requiere de más valor. Y, de última, prefiero no ser tan "valiente", si el "valor" implica creer en espejismos.

Salú.

Pagana dijo...

Ah! jejejeje tengo que leer mejor parece!Te había entendido igualmente mal que a Don Ate. Ta bárbaro, mientras sume, vale.

Hola Chino, sea bienvenido. Toy de acuerdo con usted.

Me da nosequé meterme en conversas ajenas, pero quisiera decir, don Walter, que me quedé preguntando, que si la vida no es nuestra, de quién será?

Walter Hego dijo...

Paga: ¿Nuestra, la vida?

Nos traen a la misma sin consulta.

Crecemos, nos desarrollamos, decaemos y dejamos el escenario sin tener ni arte ni parte en el proceso, ni voz ni voto.

La vida es de la vida. Cada uno de nosotros es una ola en el mar.

El dolor deriva de identificarse con lo efímero, con la ola, con la onda en la superficie del mar;
de nos advertir que, en el fondo, cada uno de nosotros es todo el mar.

Por tanto, lo único que cabe es to go with the flow, to ride with the tide. (En castellano se perdería la rima.)

Ah, sí, la tengo clarísima. Cuando, además, sea capaz de vivir como pienso, te pego el grito.

Pagana dijo...

Otros dicen que es elección venir a la vida, pero el hecho es que estamos aquí y lo que vayamos a hacer con eso.