04 febrero, 2007

Entonces...


Y cuando llegó la hora de partir, el zorro dijo:
-¡Ay... lloraré!
-Es tu culpa -dijo el Principito-. Yo no deseaba hacerte daño, pero tú quisiste que te domesticara.
-Por supuesto -dijo el zorro.
-¡Pero vas a llorar!
-Claro que sí.
-¡Entonces no has ganado nada! -dijo el Principito.
-Claro que sí -dijo el zorro-. Gané el color del trigo.


Igual yo...

2 comentarios:

Câline dijo...

Todo aprendizaje es una ganancia.
Es mejor morir de amor, que morir sin haber amado.

Korkuss dijo...

Y la noche se tiñe de un color distinto.