
A veces me llama la atención los caminos que recorren las cosas para llegar hasta mi...
Hace tiempo, hablando de adaptaciones cinematográficas con un amigo, más querido que cercano, escuché hablar por primera vez de un libro que yo desconocía y que al parecer fue un best seller en su momento. Creo que además de eso, solo agregó que se trataba de un asesino de muchachas y de aromas... Pasó el tiempo y ambos, libro y amigo, se convirtieron en lejanía.
A fines del año pasado, alguien, un poco más cercano y querido, se instaló en mi vida por un período de tiempo muy corto y a la vez, muy intenso... casi sin querer, él me recordó aquel libro. Nuevamente El Perfume flotaba en el ambiente pero al poco tiempo su presencia se diluía...
En febrero de este año, poco antes de conocer personalmente a quien se convirtiera en la persona de la que estoy (o estuve) enamorada, le mencioné este libro. La última vez que estuvimos juntos fue él quien me lo hizo llegar y a quien se lo debo(literalmente) y agradezco...
Es curioso, días después tuve la certeza de que, una vez más, algo se desdibujaba...
A los dos días de haber empezado a leer el libro, veo (de pura casualidad en un diario online) que la película basada en la obra de Patrick Süskind, El Perfume, se estrenaría en Uruguay al día siguiente...
Hoy terminé de leerlo y no tengo las palabras para describirlo... Es por lejos el libro más perverso que he leído y sin embargo me deja una sensación exquisita en todos los sentidos...
Ahora solo me pregunto una cosa... ¿Cuánto tiempo durará conmigo el perfume de la persona que me acompañe a ver la película...?