23 diciembre, 2011
Visperas...
09 agosto, 2007
Una Luz al Final

Me llamaron para entrar. Me repitieron toda la rutina de higiene y después de todo eso pude pasar a estar con Bruno.
Aparece la pediatra Nº2 y me hace las mismas preguntar por tercera vez en el día.
Que pasó? Desde cuando está así? Tuvo fiebre? Le duele algo? Cuanta insulina se da?
Vuelvo a repetir las mismas respuestas.
La mujer me mira y a mi me parece verle los puntos suspensivos en los ojos.
-No sé por que lo mandaron para aquí- le digo, aprontándome para saltarle en la cabeza y comérmela.
-Yo tampoco- responde ella con una mueca de despiste.
(GLUP!)
En las horas que esperamos que vinieran a buscar a Bruno del piso de pediatría conocí tres historias sa-la-das. que involucran a niños menores de un año y padres que habían dejado de esperar y se habían decidido por vivir el día a día por el tiempo que les quedara a sus bebes con ellos... Historias terriblemente dolorosas, de esas que uno después de escucharlas queda preguntándose de donde está sacando fuerza esa gente...
-Sí... no era necesario- dijo con sonrisa cómplice.
Una vez en la habitación podría decir que me relajé un poco, pero comenzó el desfile de enfermeras y médicos repitiendo todas las mismas preguntas otra y otra y otra vez, que no paró hasta ayer a la tarde. A la noche se apiadaron y después de las 3 de la mañana no jodieron más hasta esta mañana a las 6.30 cuando empezaron a entrar otra vez...
Conclusión: Bruno no está cumpliendo con la dieta. Se levanta de noche y come con la excusa de estar haciendo una hipoglucemia. En el día come entre horas...
Que tranquilidad siento estando en casa. El silencio del balneario, el aire fresco, mi mate, mi sofá, mi compu viejita, mi blog, ustedes...
A ustedes:
Muchísimas gracias!
04 agosto, 2007
Nexus

Todavía es temprano. Afuera llueve gris, finito y desordenado, adentro... llueve sobre mojado, pero llueve con sol.
La vida es tan loca y da tantas vueltas... Cuando lo conocí estuve segura que él era "la" persona imperfecta más perfecta para mi y pensé que tal coincidencia solo podía ser el efecto de una conspiración del universo para regalarnos a los dos, otra oportunidad.
Le erré. Ni es la primera vez que me equivoco en la percepción ni, conociendo el paño, va a ser la última. El asunto viene siendo el desenganche y el duelo asociado a ello. Cada vez jode menos, se va lavando, decolorando, desdibujando... y tarde o temprano no va a estar más. Eso lo sé, me sobran caídas para saber como se sanan las rodillas raspadas. Pero esta vez quiero ir más allá del simple sanar. Quiero el saber. Nada que haya hecho brotar sensaciones tan especiales en mi, puede ser una simple coincidencia. Algo importante vino a dejarme. Algo que no estaba en primer plano. Un nexo.
Miro por la ventana... Ya no llueve afuera, al otro lado de la calle una chimenea calienta un hogar. Aquí dentro también se empieza a notar el temple...
21 mayo, 2007
Encuentro

...y crepitaron las llamas,