17 mayo, 2009

Mario Benedetti (14/09/1920-17/05/2009)


No te salves

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
solo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
solo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

Mario Benedetti

2 comentarios:

Benedetti is dead dijo...

Benedetti is dead!

Walter Hego dijo...

El bloguista que se hace llamar "Benedetti is dead" ya eliminó su blog, pocos días después de haberlo creado.

Durante mi visita al mismo, cuando todavía existía, comenté que el autor quizá fuera Escanlar de incógnito, pero después comprobé que se trataba de un triste personaje al que conozco de otros blogues suyos.

Yo creo que Benedetti (Mario, el escritor) está bastante sobrevalorado por razones extraliterarias. El desprecio por Benedetti del bloguista al que me refiero quizá surja, en parte, de una opinión similar con respecto al autor recientemente muerto. Pero digo "en parte" porque me consta que el tipo no sólo desprecia a Benedetti, sino también a quienes lo aprecian. Y ese desprecio se debe a la postura asquerosa y escalofriantemente elitista del bloguista que se hacía llamar ""Benedetti is dead", la cuál era evidente en los dos blogues que le conocí al personaje de marras antes de que creara el que creó y cerró hace bien poco. Su filosofía es, simpemente, la de la superioridad aria, "idea" que, entre otras cosas, lo lleva a tener en alta estima al penoso demente que se llamaba Adolf Hitler.

Entonces: se trata de un loquito de la guerra, potencialmente peligroso, sí, pero que no merece que la gente se caliente como lo hicieron casi todos quienes comentaron en su blog más reciente. Más vale perderlo (e ignorarlo) que encontrarlo.