
McDonald's
Al final subí por la escalera que tenía más cerca y (¿cuándo no?) le erré. Por suerte no fue tan bruto el error, solo tuve que esperar unos 10 minutos al rayo del sol en pleno verano madrileño para cruzar la avenida (si hubiera salido por la correcta, hubiera salido al otro lado de la calle).
Al fin estaba cerca (pensé), entonces empecé a caminar. "Siga siempre por la calle Fuencarral", había dicho la señora del edificio y después de unas calles de tiendas me iba a encontrar con la Puerta del Sol.
Ahora me encontraba en una calle estrecha (que me recordaba mucho a la ciudad vieja de Montevideo, pero con edificios más altos y cuidados, aunque igual o más antiguos). Ya serían las tres de la tarde cuando vi un McDonald's y se me antojó almorzar. Y sí, es que a mi no me gusta la comida con sabor a mar (cosa que abunda en España) y dada la temperatura, no tenía ganas de experimentar con alimentos raros que pudieran hacer chispas con el calor. Entonces dije "bueno, una ensaladita, una Cuarto de libra, de última una Big Mc, total, los menú deben ser iguales en todo el mundo, no?"...
Lo primero que vi en el menú fue Gazpacho... ¿¿¿Gazpacho???
