Llamo al susodicho al celular.
-Ya estoy, donde nos encontramos? yo estoy en la intendencia.
Entonces él pregunta (en un desesperado intento de evitar las confusiones):
- En la intendencia de que departamento?
-...
Don Ate, basándose en la experiencia de mi encuentro con doña Inesita, puso las bárbas en remojo y haciéndole caso a la vieja y conocida máxima que reza "hombre precavido vale por dos", a la hora de convenir en el lugar de encuentro, solo hizo que caminara media cuadra de donde yo estaba.
Claro que una pagana cuando va a la gran urbe se distrae mirando espejitos de colores y cual Pulgarcito en el cuento del mismo nombre, me alejé del lugar convenido siguiendo el rastro, no de migas de pan, sino de cosas más comprables.
Cuando logré volver -tras una lucha feroz con mi otro yo consumista- veo a un grandote sonreírme y dirigirse hacia mi.
-Pucha! -pensé- no lo recordaba tan alto en la ventanita de chat de gmail! O_O
Nos fuimos caminando como 15mil cuadras (se ve que a el hombre le gusta caminar), hasta el Sportman y allí, encontramos una mesa libre!
Como ya es un clásico en mi, para ese entonces ya había perdido cualquier rastro de inhibición y ya me reía a las carcajadas y ponía en práctica todo mi simpático humor con sabor a limonada :P (mientras, el pobre santo aguantaba estoicamente).
A diferencia del encuentro con la Ine, con Don Ate, nos tomamos un agua tónica con limón :D ¡que rico! (cosa que me permitió encontrar la llave de mi casa sin problemas). Le mandamos un mensaje a la Bruja a ver si andaba ahí en la vuelta, pero nada, había dejado el celulófono en la escoba y se había venido en ómnibus... Igual en breve se repetirá y arrastraremos a la bruja (con el Hipotecario y todo) para compartir un rato juntos.
Chin chin!

¡Por muchos encuentros más!
*Cub: Comunidad Uruguaya de Bloggers
