26 febrero, 2014

23 febrero, 2014

La vida misma

Hoy fue un día particular, con algunos logros y alegrías y por otro lado con la tristeza que uno puede llegar a sentir por la pérdida del otro. 

Justo hoy encontré esto y me sentí de alguna manera reconfortada. Lo comparto, quizá logre el mismo efecto en otra persona que lo esté necesitando.


“Deberías tener a un físico oficiando tu funeral”

Querrías a un físico para que le hable a tu familia doliente de la conservación de la energía, para que entiendan que tu energía no ha muerto. Tendrías un físico para recordarle a tu madre sobre la primera ley de la termodinámica, que ninguna energía se crea en el universo, y nada se destruye. Querrías que tu madre sepa que toda su energía, toda vibración, cada BTU de calor, cada ola de cada partícula que era su hijo amado permanece con ella en este mundo.En algún momento, esperarías que el físico baje del púlpito y camine hacia tu cónyuge para decirle que todos los fotones que alguna vez rebotaron contra tu rostro, todas las partículas cuyos caminos fueron interrumpidos por tu sonrisa, por el tacto de tu pelo, cientos de miles de millones de partículas, han corrido por el universo desde entonces, sus caminos alterados para siempre por ti. Y mientras tu viuda se mece en los brazos de tu amada familia, tal vez el físico les hará saber que todos los fotones que rebotaron en ti fueron recolectados por los detectores de partículas que son sus ojos, que esos fotones creados dentro de ellos, constelaciones de neuronas cargadas electromagnéticamente cuya energía continuará para siempre.Y el físico le recordará a la congregación cuanta de tu energía se disperso como calor. Y él les dirá que el calor que fluía a través de ti en vida sigue aquí, sigue siendo parte de todo lo que somos, asi como los que aun viven mantienen el calor en sus propias vidas.Y usted querría que el físico le explique a todos aquellos que te amaron que no necesitan tener fe y que, de hecho, no deben tener fe. Les hará saber que pueden medir, que los científicos han medido con precisión la conservación de la energía y la encontraron correcta, verificable y consistente a través del tiempo y el espacio. Esperarías que tu familia examine las evidencias y puedan estar complacidos de saber que la ciencia es sólida y encontrarían consuelo al saber que tu energía se encuentra todavía alrededor de ellos. De acuerdo con la ley de la conservación de la energía, nada de ti se ha ido, simplemente está de manera menos ordenada.Amen.”
 Aaron Freeman