21 setiembre, 2010

01 setiembre, 2010

Espíritu Crítico

"El primer día de clase, el profesor trajo un frasco enorme:
-Esto es perfume -dijo a Miguel Brun y a los demás alumnos-
Quiero medir la percepción de cada uno de ustedes.
A medida que vayan sintiendo el olor, levanten la mano.
Y destapó el frasco.
Al ratito nomás, ya había dos manos levantadas.
Y luego cinco, diez, treinta, todas las manos levantadas.

-¿Me permite abrir la ventana, profesor?-
suplicó una alumna, mareada de tanto olor a perfume,
y varias voces le hicieron eco.
El fuerte aroma, que pesaba en el aire,
ya se había hecho insoportable para todos.

Entonces el profesor mostró el frasco a los alumnos,
uno por uno. El frasco estaba lleno de agua."



Galeano "El libro de los abrazos"